Por Hiroshi Takahashi*
Especial para El Diario Alternativo 

México, Argentina, Rusia y El Vaticano se entrelazan en esta historia de la nueva variante en las relaciones internacionales: la “diplomacia de la salud”

“Toda esta situación se ha presentado en varios países, de que hay vacunación secreta para los de arriba; es muy importante esto, porque todo era el influyentismo, las agarraderas, ‘yo tengo una buena palanca’

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, presumió de haber intervenido para reestructurar la deuda de los argentinos, incluso el Papa Francisco se involucró en el proceso. “Bueno, llevamos muy buena relación con el gobierno de Argentina, en especial con el presidente Alberto Fernández y nos ayudamos mutuamente, como también lo hacemos con otros gobiernos del mundo”. 

La mañana del pasado lunes 22 de febrero del 2021, el tabasqueño trató de explicar lo que muchos argentinos se preguntaban ante la rápida salida al extranjero de su Presidente, en medio de una crisis, y no precisamente económica en esta ocasión. “Los controles de daños no serán suficientes, frente al mayor escándalo que envuelve a la gestión de Fernández. Es la primera vez que el Presidente echa a un ministro por una polémica de este tipo”, escribió Maia Jastreblansky en La Nación de Argentina el 21 de febrero. 

Jastreblansky explicó que el escándalo de las vacunas incluye un delivery de dosis que viajaron entre el Hospital Posadas y el Ministerio de Salud, inoculados que lograron adelantarse en la fila de la inmunización y un stock de Sputnik V que no se distribuyeron entre las provincias y quedaron a tiro de los favores políticos del destituido ministro de Salud, Ginés González García. “Todo detonó, sin embargo, el jueves pasado, cuando dos viales con cinco dosis cada uno viajaron desde el hospital de El Palomar hacia los despachos del Ministerio de Salud en el microcentro porteño donde se montó el “vacunatorio vip” del que se beneficiaron 10 personas. Entre ellas el periodista Horacio Verbitsky (anotado como “personaje estratégico”), el empresario Florencio Aldrey Iglesias con tres familiares, y dos médicos allegados a González García. Tal como reveló Clarín, en ese listado estuvieron dos legisladores nacionales: el diputado Eduardo Valdés y el senador Jorge Taiana”.

Ante el escándalo, Alberto Fernández bajó de su comitiva a Valdés y Taiana, ellos no vinieron a México, no se reunieron con los emisarios del hombre más rico de este país, Carlos Slim, ni con algunos de los poderosos empresarios que esperan tejer una mejor relación política, para ver si en algún momento pueden acceder a las vacunas que representa Argentina para este país.

“Nosotros ayudamos para que lograran la reestructuración de su deuda. Me habló en una ocasión, bueno, varias veces, pero inicialmente me habla el presidente de Argentina para pedirme que intervenga con los fondos financieros y sobre todo con el principal fondo, BlackRock, que dirige, que coordina, es el presidente de ese fondo, Larry Fink, a quien conozco”, dijo López Obrador a propósito de la visita de Fernández. “Se enteró el presidente de Argentina, me dijo saber que yo conocía a Larry Fink y que quería que ayudara para llegar a un acuerdo, porque dejaron a Argentina muy endeudada los anteriores gobiernos y también con culpa de organismos financieros internacionales que se meten a la cuestión política. Aunque en apariencia ellos no participan, siempre están queriendo meter su cuchara. Había elecciones en Argentina y para ayudar al presidente que estaba, que buscaba reelegirse, le dieron créditos más allá de lo que era permitido para poder hacer frente a las obligaciones, porque no les importó. Así se manejan algunos organismos financieros, es un doble discurso: aparentemente, actúan con mucha rectitud, con mucha disciplina financiera, pero no es así”.

Además de que López Obrador aceptó que es amigo de Larry Fink, o al menos que lo conoce muy bien, tanto como para pedirle favores, señaló que le pidieron a Fernández hacer un puente con Rusia para conseguir vacunas. “De inmediato hablamos con el presidente de Argentina y recibió al doctor Hugo López Gatell (el subsecretario de Salud de México que en este momento está contagiado de Covid-19 y se niega a usar tapabocas). Él, su equipo, dio todas las facilidades y a partir de ahí se estableció una comunicación con el gobierno de Rusia, por eso hablé por teléfono con el presidente Putin. Y nos están ayudando, son las vacunas que van a llegar hoy, las primeras, pero hay el compromiso de entregar millones de dosis de esta vacuna rusa”.

Hacia el sur de México el escándalo de los vip sigue vivo y hace preguntarnos si en realidad hay suficientes vacunas para todos. 

“Es cuestión de esperarnos, va a haber vacunas para todos y no hay preferencia para nadie, y es evidente. Nos ha dado la Covid-19 a los servidores públicos del Gobierno del más alto nivel, al Presidente, al secretario de Marina, al secretario de la Defensa, al subsecretario responsable de la campaña contra la Covid y a muchos otros, y no se ha abusado”, dijo López Obrador sobre la falta de vacunas en todo México, sobre las filas y las quejas de millones de mexicanos que ven lejos la cura. “Toda esta situación que se ha presentado en varios países, de que hay vacunación secreta para los de arriba, es muy importante esto, porque antes todo era el influyentismo, las agarraderas, ‘yo tengo una buena palanca’, y como no predicaban con el ejemplo los de arriba pues todos, todos sentíamos que esa era la única manera de poder obtener las cosas, la mordida, la palanca, el influyentismo”.

Luciano Román, también en La Nación, dice que en millones de hogares argentinos hay algo más que indignación. “Existe la dolorosa sensación de que esta vez se ha llegado demasiado lejos: no solo se metieron con los recursos públicos; se metieron con la esperanza de vida de nuestros padres y nuestros abuelos”.

Continúa Román: “Los detalles de la vacunación vip no se leen, en los hogares argentinos, como un escándalo político o como una trama que sacude el tablero del poder. Se leen como un robo de nuestras esperanzas, como un golpe a la confianza ciudadana, como un empujón violento y desaprensivo contra nuestros mayores. Se lee también con impotencia y con dolor”.

* Hiroshi Takahashi es Director Editorial de El Sol de México, y corresponsal en Ciudad de México de El Diario Alternativo